Esta no ha sido una actividad de clausura. Grettel me dijo que tengo la opción de seguir viniendo al Hogar cuando quiera, que ellas necesitan mucha ayuda siempre y que las señoras me quieren mucho. Nada más llevé unos quequitos secos y un fresco para merendar, pero no les dije en ningún momento que ya terminó el trabajo.
Ayudé a preparar el almuerzo y me quedé para acompañarlas un rato más. Les traje un regalito a algunas que se han hecho más cercanas (un prendedor a Tere, una diadema a Elieth, un collar a Orfilia, un pañuelo para la cabeza a María, unas matitas de romero a Anita y una caja de lápices a Carmen).
Dice Grettel que ellas necesitan mucha ayuda, que lo más importante que uno puede darle a los adultos mayores es prestarles atención. Y entonces cada vez que pueda voy a seguir dándome la vueltita por acá.
Le agradezco mucho al Hogar por abrirme las puertas, y espero que nuestra relación dure mucho tiempo.